El destino del Mundo

Dios creó nuestra historia y a ÉL nos debemos

domingo, 6 de noviembre de 2022

«ME PERTENECES»


No temas, Jacob, porque yo te redimí, yo te di tu nombre, Israel, y tú me perteneces.

Isaías 43: 1, RVC

CHRISTINE ESTABA COMIENDO cuando recibió una llamada de su cuñada Kathy, para decirle que George había recibido una carta del Servicio Social en la que le decían que él había sido adoptado. Y, con esa información, ya Christine no pudo seguir comiendo. « ¿De dónde salió esa barbaridad?», se preguntó.

Después de hablar con George, su hermano, lo que al principio pareció una barbaridad, pronto se convirtió en una posibilidad. « ¿Y si todo esto es cierto?», dijo. Sin pérdida de tiempo, Christine salió rumbo a casa de su madre. Ahí se encontraría con George y con Kathy, su cuñada. Cuando llegó al lugar, ahí estaban todos, esperándola. Pero apenas vio el rostro de su madre, supo que la noticia era cierta. Con lágrimas en sus ojos, la señora admitió la dura verdad. Le dijo a George lo mucho que sentía lo ocurrido, y que nunca había sido su intención herirlo.

 

 Adopción | EnFamilia

 

Mientras su madre hablaba, por la mente de Christine pasaba un remolino de preguntas. Pero sus pensamientos fueron interrumpidos cuando su madre declaró que había «otro secreto». Dirigiéndose a Christine, le preguntó si quería saber toda la verdad. A Christine le pareció que su corazón dejaba de latir por un instante. Sin esperar palabra alguna de su madre, ella misma respondió:

–Yo también fui adoptada.

Cuenta Christine —en su libro Undaunted (Inconmovible) que la bomba la dejó sin palabras por un largo rato. Y no era para menos. En cuestión de unas horas, todo lo que había creído durante más de treinta años se había derrumbado. « ¿Qué otra cosa en mi vida es una mentira?», se preguntó.

En medio del aluvión de preguntas, una idea comenzó a cobrar fuerza en su mente: aunque había muchas cosas de su vida que no sabía, también había otras que sí sabía, y que nadie podía cambiar. Entonces, colocándose de pie, habló a sus familiares.

 

 Tú no estás sola, tú tienes a Dios. - Frases

 

 

-Aunque acabo de enterarme de que fui adoptada -dijo—, Dios siempre me ha conocido, y me ha amado. Y siendo que ese hecho no ha cambiado, por lo tanto, nada de lo que verdaderamente cuenta a cambiado.*

¡Qué declaración tan poderosa! No importa cuánto puedan cambiar tus circunstancias, hay algo que permanece para siempre: Dios te conoce, y te ama; ¡y eso nadie te lo puede quitar!

Pero Christine no había terminado:

-Puede que yo no sea quien creía ser —añadió, pero todavía soy quien Dios dice que soy. Y soy aún más. Soy amada, y le pertenezco.**

¡Bendito sea Dios! Mi Padre me conoce, me ama y además le pertenezco. ¡No puedo pedir más!

 DIOS ES AMOR: AYÚDANOS PADRE

 

 

Hoy te doy gracias, Padre mío, porque en este mundo cambiante este hecho siempre permanecerá inconmovible: me diste nombre, me redimiste y te pertenezco.
 
 
 

 Un saludo

Eliseo Cuesta

viernes, 4 de noviembre de 2022

DIOS EL HABITO DE MI CORAZON

 

Guárdame como a la niña de tus ojos; escóndeme bajo la sombra de tus alas.

Salmos 17: 8

 

 Guárdame como a la niña de tus ojos; Escóndeme bajo la sombra de tus alas,  Salmos 17:8 Bajo tu absoluta protección quiero estar, sus… | Oração, Amor,  Companheirismo

 

 

SE CREE QUE SU BIBLIOTECA tenía unos treinta y dos mil libros, en seis idiomas, y que para el momento de su muerte los había leído casi todos. De él se decía, además, que era amigo de los pobres; y que la reina Victoria lo detestaba porque él se oponía a la idea de que ella extendiera su imperio sacrificando vidas humanas.

¿Quién era ese peculiar personaje? Era William E. Gladstone (1809-1898), primer ministro del Reino Unido en cuatro diferentes períodos, y miembro del Parlamento durante más de sesenta años.

 

 

                                       William Ewart Gladstone, 1892 (cropped).jpg

 

 

William Ewart Gladstone nació en 1809.Se educó en el Eton College y en Oxford. Sus primeros pasos en la política los dio en 1832 como diputado del partido conservador, entonces llamado Partido Tory, en el gobierno bipartidista durante la época victoriana, pero años más tarde dejó de ser conservador para unirse al liberalismo (Whig), situándose a favor de libre cambio y acercándose más a la Iglesia.

De 1843 a 1845 fue ministro de comercio, y de 1845 a 1846 ministro de las Colonias durante el mandato de Robert Peel, el líder del ala liberal de los conservadores.

 

 

Según Frank W. Boreham, William era todavía muy joven cuando, al recorrer las calles de Londres, se percató de la terrible suerte de quienes vendían favores sexuales para poder subsistir. Entonces resolvió que no descansaría hasta devolver «el gozo al menos a algunas de las mujeres cuyas vidas habían sido arruinadas por el egoísmo de los hombres».* Y cumplió su promesa. Años más tarde, junto con su esposa, fundó un hogar donde estas mujeres podían aprender un nuevo oficio y comenzar una nueva vida.

¿De dónde obtuvo William Gladstone la inspiración para librar las batallas de los más débiles, y a la vez lograr tanto en su vida? Quizá la respuesta está en una declaración que escribió en su diario cuando apenas tenía veintiún años: «En la práctica —declaró—, lo importante es que la vida de Dios pueda ser el hábito de mi alma». 

 

 

 Cómo sé que Dios está obrando para salvación en un alma? - Soldados de  Jesucristo

 

 

Lo que el joven Gladstone anhelaba es que la vida de Dios llegara a ser el alimento de su corazón. No sorprende saber, por lo tanto, que cuando Lady Battersea —autora de Reminiscences-, le pidió a Gladstone que plasmara en un libro uno de sus pensamientos favoritos, él escribiera: «Guárdame como a la niña de tus ojos; escóndeme bajo la sombra de tus alas » (Sal. 17:8).

Según escribe Frank W. Boreham, para William Gladstone el sentido de la presencia de Dios era el refugio al cual siempre podía acudir para hallar seguridad. Es por esto que, según contó alguien que lo visitó en su hogar, de una de las paredes colgaba un cuadro con las palabras: «El eterno Dios es tu refugio, Y acá abajo los brazos eternos» (Deut. 33: 27, RVR1960). Cuando veía ese cuadro con el texto de Deuteronomio, dice el relato que Gladstone exclamaba:

–¡Ese es mi mayor consuelo!

Su mayor consuelo, ciertamente, ¡y también el secreto de su grandeza! ¿Qué otra cosa se podría decir de quien anhela que la vida de Dios sea el hábito de su corazón, y que ha encontrado en los brazos eternos su mejor refugio?

 

 Postal - Guardame como a la niña de tus ojos

 

 

Guárdame, oh Dios, como la niña de tus ojos; y cuando sople airada la tempestad, «escóndeme bajo la sombra de tus alas».

 

 

jueves, 3 de noviembre de 2022

¿Cuál es la noticia?

A Dios nadie lo ha visto nunca; el Hijo unigénito, que es Dios y que vive en unión intima con el Padre, nos lo ha dado a conocer.

Juan 1: 18, NVI

EN UNA OCASIÓN LE PREGUNTARON AL NOVELISTA y dramaturgo canadiense Douglas Coupland cuál era su mayor temor. Su respuesta fue: «Que Dios exista, pero que no se preocupe mucho por nosotros los humanos».*

La declaración de Coupland nos recuerda un interesante relato que cuenta Simon Wiesenthal en su obra clásica sobre el Holocausto. Ahí Wiesenthal narra que una noche, mientras se disponía a dormir, le pareció escuchar voces que murmuraban algo de unas noticias radiales. Al poco rato, su amigo Arthur le aclaró que no se trataba de noticias de radio, sino de lo que alguien le había escuchado decir a una anciana. Entonces Simon le preguntó a su amigo Arthur si la anciana había dicho algo sobre el futuro de ellos, si saldrían de ese infierno, o si finalmente los matarían.

Dejen todas sus preocupaciones a Dios porque Él se interesa por ustedes -  IMAGENES CRISTIANAS

 

-Nada de eso —respondió Arthur— Lo que ella dijo fue: «Dios debe estar de permiso».

Cuando se levantó en la mañana, Simon no recordaba si la conversación con Arthur había sido real o si todo había sido un sueño. Su amigo le aclaró que no había sido un sueño. Un tal Josek le había preguntado a la anciana si había alguna nueva noticia y ella, levantado sus ojos al cielo, le imploró a Dios «que regresara de su permiso». **

¿Tú qué piensas? ¿Estaba Dios «de permiso» durante las atrocidades del Holocausto? ¿Lo está hoy en un mundo lleno de tanta maldad y sufrimiento? ¡Absolutamente no! Si algo nos recuerda nuestro texto de hoy es que, desde que Jesucristo se hizo hombre, ya no hemos de abrigar duda alguna acerca del profundo amor de Dios por nosotros. Si así no fuera, ¿por qué el Padre permitió que su Hijo sufriera tanto y al final muriera crucificado?

 

Iglesia Dios Está Aquí added a... - Iglesia Dios Está Aquí

¿Cuál es entonces la noticia? No es, precisamente, que Dios esté de permiso. Es que «de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree no se pierda, sino que tenga vida eterna» (Juan 3:16). La noticia es que, en nuestros peores momentos, cuando pensamos que Dios nos ha abandonado, es cuando más cerca está de nosotros. La noticia es que, después de haber entregado a su Hijo en sacrificio, Dios no dejará de cumplir su promesa de estar con nosotros «todos los días hasta el fin del mundo».

Tiene sentido. ¿No te parece?

Gracias, Jesucristo, por darnos a conocer el amor del Padre. Gracias porque un día crearás cielos nuevos y una tierra nueva donde more la justicia.

 Un saludo 

Eliseo Cuesta

miércoles, 2 de noviembre de 2022

¿Qué es el Día de los Muertos?

Después de la festividad del 1 de noviembre, fecha en la cual la Iglesia Católica Romana  celebra el Día de Todos los Santos, se conmemora otra fecha relevante en el calendario eclesiástico, el Día de los Difuntos. Se trata de dos acontecimientos que en ocasiones pueden llegar a confundirse, pero que presentan diferencias, a pesar de que en ambas se rememora a los seres queridos.

Mientras en el primer caso se honra a tanto a los santos conocidos como a los desconocidos, es decir, a las personas no canonizadas pero que ya viven en presencia de Dios, el Día de los Difuntos recuerda a los cristianos bautizados en dicha iglesia. En concreto, la Iglesia católica cree que este grupo de fallecidos se encuentra en el Purgatorio, al morir con culpa de pecados menores en sus almas.

Por ello, la finalidad de esta fecha es la dedicación a la oración por parte de los fieles por todas las almas que han acabado su vida terrenal y aún permanecen en estado de purificación. De esta manera, la jornada del 2 de noviembre se dedica a la oración para que los fieles difuntos de la Iglesia purgante acaben esta etapa y alcancen la presencia de Dios.

El origen de la celebración

El origen del Día de los Difuntos se encuentra en el año 998, cuando fue instituido por el monje benedictino San Odilón de Francia. Esta celebración que tiene lugar el 2 de noviembre fue adoptada por Roma en el siglo XVI y a partir de entonces comenzó a rememorarse entre los católicos de todo el mundo.

La celebración concretamente se basa en la doctrina de que las almas de los fieles que al tiempo de morir no han sido limpiadas de pecados veniales, o que no han hecho expiación por transgresiones del pasado, no pueden alcanzar la Visión Beatífica, y que se les puede ayudar a alcanzarla por rezos y por el sacrificio de la misa.

No existe argumento biblico en referencia a estas fiestas.



 
 
Un saludo
Eliseo Cuesta